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River Plate 1 - Patronato 0

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Estuvo cerca de la hazaña

Un error en un rechazo terminó en la derrota de Patronato ayer en su visita a River y por la fecha 18. El gol lo marcó Carlos Sánchez. El santo tuvo posibilidades pero no las aprovechó. Bértoli, Guzmán y Casado los puntos altos.

Hay derrotas y derrotas. La de ayer fue de aquellas que tienen acaso el consuelo de que el equipo intentó, estuvo cerca de marcar un gol y por momentos le discutió el partido al jerarquizado River Plate. Cuando un equipo muestra actitud y sacrificio, sin dudas que las derrotas son más llevaderas y dejan la ilusión de que se puede salir de esta mala posición que significa llevar 12 partidos sin ganar de visitante y sumar 4 derrotas consecutivas. Perdió Patronato en el Monumental y ante River 1 a 0 por la fecha 18. Lo tuvo minutos antes Jara y lo tuvo Casado. No pudo ser. Lo tuvo Sánchez y el error de un fallido rechazo terminó en el gol que le dio la victoria o ahogó el sufrimiento de un estadio que reunían 60.000 espectadores. Lo sufrió River. Más de la cuenta. Y casi lo goza Patrón. No pudo ser. Pero hay síntomas que le darán otro presente en el segundo semestre.

SE LA BANCO. En la primera jugada del partido correteó Casado y Jara le mostró su presencia a Funes Mori. Ni River salió enloquecido ni Patronato entró desconcentrado. Es más, en los primeros instantes el santo recuperaba pelotas y se ofrecían espacios en ofensiva. Guzmán ganó un par de pelotas, pero el local avisó cuando Ocampos desniveló por izquierda y cruzó una pelota. Así fueron los primeros minutos del partido del año. El local, con el esquema 4-4-2 con el Chori Domínguez tratando de desnivelar, y con el Patrón atento en las marcas, peleando de igual a igual con el esquema 4-4-1-1.

El encuentro tenía un ritmo interesante porque los millonarios atacaban con mucha gente y de buen pie. Ocampos por dos, estuvo cerca del gol. El santo trataba de mantenerse calmo en defensa y prolijo en el juego.

Se notaba la diferencia individual, pero había que lidiar, quitar, correr y no cometer errores.

Cercano a los 15 minutos de juego, River cercó a Patronato y Andrade empezó a rechazar pelotas importantes. En el millo todos pasaban al ataque y las pelotas paradas eran moneda corriente. Cuando se lo permitía, el conjunto paranaense, buscaba alguna pelota hacia Jara que rotaba la posición. Pero las dos primeras bolas encontraron al concordiense en posición adelantada.

Parecía que le iba costar salir de esa permanente presión. Pero los minutos comenzaron a pasar y la ventaja esperada para el local no llegaba. Es más, Casado empezó a agrandarse en su juego y a ganar pelotas que derivaron en tiros libres. Pero Domínguez, que rotaba la posición de ataque, desniveló por doquier. No podían los entrerrianos desconcentrarse para poder seguir llevando el encuentro en forma equilibrada en acciones y peligros en los arcos.

River tuvo varios tiros libres a su favor y nueve corners. Pero nunca pudo cabecear cómodo. Mérito al trabajo santo. El local desniveló, pero falló en los últimos metros. Y cuando no falló estuvo Bértoli. ¿Y porqué salió ileso el Patrón del primer tiempo? Porque al tener algunos elementos de buen pie (Urresti o Casado, más los recuperos de Guzmán) hubo aproximaciones ofensivas. Aquella clara de Urresti, por ejemplo a los 44 minutos, que de haber tenido una definición perfecta habría dejado el Monumental en silencio. Pero se fue el primer tiempo. La jerarquía de River fue contrarrestada con la voluntad de Patronato. Entonces el 0 a 0 fue una realidad parcial. Quedaban otros 45 minutos, tan difíciles como los primeros.

LO TUVO, PERO NO FUE. No empezó metido el segundo tiempo para el Patrón. Jara perdió una pelota en el medio y Domínguez ensayó una ofensiva que encontró atento a los centrales. El santo recuperaba pero las asistencias eran imperfectas y, en consecuencia, la pelota era del millo que si bien gozaba de ese buen presente en el sector medio, sus intenciones morían en las manos de Bértoli. El gran trabajo de Guzmán y especialmente de los centrales Boggino y Andrade le daban a los entrerrianos posibilidades de aguantar aquellos embates de Aguirre, Domínguez y compañía. Al local le faltaba terminar las jugadas.

Pero terrible fue la sorpresa cuando a los 10 minutos Bustos ensayó una buena habilitación para Jara. El concordiense definió por sobre el arquero Chichizola y la pelota rebotó en el palo, Casado no le pudo dar bien y la pelota se fue afuera. Hubiese sido un golpe tremendo para el local que comenzaba a desesperarse. Así, Almeyda mandó a la cancha a Andrés Ríos para acompañar a Cavenaghi, retrazando a Domínguez como enganche para pasar al esquema 4-3-1-2. Minutos después, pieza por pieza: Maestrico González por Ocampos. River tenía más la pelota pero carecía de profundidad.

Llegados los 20 minutos un momento clave para el juvenil Damián Pacco, quien debutó en el certamen. Una gran apuesta para el volante que se posicionó en el lugar de Urresti. El partido se transformó en un tomala vos, damela a mí. Domínguez tratando de contagiar a sus compañeros. Patronato prolijo y concentrado. Casado armó algunas paredes y el pibe Pacco devolvió bien aunque después se apuró, perdió una pelota y ganó la amarilla.

EL BLOOPER DEL GOL. Con River no se pueden cometer errores. Y Patronato lo pagó con gol a los 27 minutos. Fue una pelota cruzada donde tres defensores podían rechazar. Un rebote en uno de ellos terminó en el gol de Sánchez, libre sin marca por la derecha. Una lástima porque hasta ese minuto llevó Patronato el partido. Con hidalguía y lucha. Quedaron algunos minutos más. Donde Pacco se la bancó y Leo Acosta fue a la cancha. Bértoli con presencia. Andrade jugando de delantero en los últimos minutos. A la función faltó Jara.

Los recambios que seguramente vendrán en el segundo semestre que será complicado marcarán el rumbo santo. Pero como ayer sí, Patrón. Así, sí.

MINUTO A MINUTO

PRIMER TIEMPO

10´-Centro de Domínguez, cabeceó Ocampos desviado.

12´-Centro para Cavenaghi, el rebote lo toma Ocampos. Desviado.

21´-Pase de Urresti a Jara.

22´-Habilitación de Domínguez a Ocampos. Bértoli controla.

25´-Pedido de más actitud desde la platea hacia los jugadores de River.

26´-Se escapa Casado, falta de Díaz. Tiro libre y amarilla para el defensor.

28´-Tiro libre de Patrón. Bustos al centro, Andrade cabeceó y contuvo Chichizola.

30´-Remate de Guzmán. Desviado.

32´-"Esta noche cueste, lo que cueste, esta noche tenemos que ganar". Cantaron los hinchas de River mientras el equipo contó con tres pelotas paradas para desnivelar, pero que encontró el rechazó de la defensa santa.

34´-Centro peligroso de Domínguez. Bértoli excelente al corner.

38´-Remate de media distancia de Domínguez. Bien Bértoli en el medio del arco. Fue una pelota complicada a media altura y con pique previo.

41´-Prueba Cavenaghi desde afuera del área. Espectacular Bértoli para desviar.

44´-En el primer mano a mano claro para Patronato, Urresti se apuró en la definición. Lo tuvo Patronato.

SEGUNDO TIEMPO

5´-Primera pelota que gana Jara. Habilita a Coqui Torres, pero remata con marca. Se fue al lateral.

9´-Lo tuvo Ocampos sin marca. Rechazo al corner.

10´-Increíble gol que se perdió Patronato. Primero Jara frente a frente al arco, pero el balón pegó en el palo. Casado tuvo el rebote y disparó desviado. Increíble.

29-´Gol de River. Un centro de Domínguez que no traía consecuencias, terminó en un rebote que Sánchez cambió por gol.

30-´Centro desde la derecha. Cabezazo desviado de Andrade.

32-´Andrade rechazó justo una pelota de Sánchez.

44-´Bértoli le tapó el gol a Arano.

APUNTES

El cambio

Un cambio de último momento tuvo River Plate ayer. El DT Matías Almeyda se inclinó por la presencia del defensor Ramiro Funes Mori, recuperado de una lesión, por el experimentado Alexis Ferrero.

Lluvia y cancha rápida

En las horas previas al encuentro la temperatura era más que elevada en la ciudad de Buenos Aires. El alivio llegó con algunas gotas que cayeron sobre el Monumental, momentos antes del encuentro. Ello determinó que el campo cambie y se presente más rápido de lo esperado.

Diez minutos antes

Patronato saltó a la cancha con diez minutos de antelación al inicio del encuentro. Fue sin dudas para aclimatarse al campo de juego, y el entorno que ofrecía las tribunas prácticamente completas.

Ezequiel Re el Diario de Parana


Victoria Monumental

River logró una victoria sufrida pero merecida en su casa, en donde le costaba ganar. La gente acompañó y fue fundamental. Así, termina el semestre como primer escolta de Instituto.

Aire. Una bocanada que es como un tornado en realidad. Se relajan los músculos, se distiende la cabeza. Así debe haber sentido esta victoria todo River. Plantel, hinchas, todos. No es el fin de semestre soñado. Cuando hubo que afrontar un momento tan difícil como el que vive River ahora, se imaginó un fin de año mejor. Puntero, al menos. No se pudo. A este equipo le costó acomodarse a una categoría que, lo siente en cada fin de semana, no le hace fáciles las cosas. Y esa presión, que se transforma en ansiedad y entorpece las piernas, no ayuda. Por eso, era importante cerrarlo con una victoria. Sufrida, sí, pero victoria al fin. Sin punta, pero como único escolta y con plantel para mucho más. Quizá en la pretemporada, haya tiempo para ordenar la cabeza y fortalecer el ánimo. Con los tres puntos se arrancará mejor, seguramente.

River estuvo ansioso desde que salió a la cancha. El fantasma de Boca Unidos lo persiguió desde el inicio. Con los minutos, esa tensión lo fue condicionando, algo que venía ocurriendo seguido en el Monumental. Ocampos recibió del Chori una gran contra, pero definió al pecho de Bértoli, que fue figura sin grandes atajadas. El uno sacó un cabezazo y tres tiros más de media distancia. El local buscó, pero cada vez con más torpeza y por momento errando pases imposibles. Le faltó frialdad para ponerse en ventaja. Y así, Aguirre recibió la quinta amarilla y Urresti terminó definiendo mal lo que podría haber sido el 1-0 de Patronato.

El segundo tiempo fue más difícil aún. A los dos minutos, River ya había dejado en claro que iba a jugar parado en campo rival. Pero lo que el Chori no definió bien, lo hizo Jara: en la contra, con Chichizola mirando, estrelló su tiro en el palo. La memoria del partido pasado aturdió y la gente, con un grito ensordecedor, estremeció al equipo. Fue fundamental en la levantada. "Movete, River, movete", fue el grito de guerra. Que dio resultado. Porque entre los errores de la defensa y el oportunismo de Sánchez, le dieron la victoria al equipo. Merecido al mismo tiempo que luchado y sufrido. El resto estuvo de más. Sólo hubo tiempo para recuperar el aire y relajar los músculos, al menos hasta el 2012. El torneo es largo, pero River termina el año en posición de ascenso. Y volvió a ganar en su casa, en donde sólo había podido vencer a Chacarita. Monumental.

DIARIO OLE

Nacional B - Partidos

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